Precios
Sabes el precio antes de empezar, según lo que tu mapa dice que hay que construir.
El precio se cuenta por las funciones de tu programa: las cosas que hace por ti, como registrar un pedido, mandar un recordatorio o armar el reporte del mes. Cada una es sencilla, normal o compleja. No se cobra por pantallas ni por áreas.
Qué hace pesar a una función
Guarda y muestra información de una sola cosa, sin reglas propias. Por ejemplo, una lista de proveedores con su ficha.
Además tiene reglas, cálculos, avisos o reportes, o usa datos de otras funciones de tu programa. Por ejemplo, un pedido que descuenta el inventario y avisa cuando falta.
Se conecta con un sistema de afuera (un banco, la facturación oficial de tu país, otra plataforma que ya usas), actúa sola en varios pasos o usa inteligencia artificial. Por ejemplo, leer las facturas que llegan por correo y cargarlas.
Desde
A confirmar en tu cotización.
Lo sabes antes de empezar: sale de lo que tu mapa dice que hay que construir.
El diagnóstico de tu empresa es gratis. La entrevista y el mapa de tu negocio también: los ves antes de decidir.
Pagas con Paddle, en tu moneda y con los impuestos de tu país; Paddle te emite el comprobante. Después de la construcción hay una mensualidad que incluye el alojamiento, la operación (correcciones, respaldos, actualizaciones y soporte) y cambios cada mes: su monto, a confirmar en tu cotización.
Preguntas sobre el precio
¿Qué es una función?
Una cosa que tu programa hace por ti: registrar un pedido, mandar un recordatorio o armar el reporte del mes.
¿Por qué no se cobra por pantallas?
Porque una función con muchas pantallas sigue siendo una sola cosa que tu programa hace. Lo que cuenta es su peso.
¿Y si después quiero más?
Lo nuevo se cuenta igual, por funciones con su peso, y sabes su precio antes de que se construya.